Sales fundidas
Sistemas de almacenamiento térmico en sales fundidas para aportar calor firme de media y alta temperatura con mayor cobertura renovable.
Las instalaciones que trabajan a temperaturas medias y altas necesitan calor estable y continuo, pero la energía cada vez es más variable: precios dinámicos, integración de fotovoltaica, posibles campos solares térmicos o calores residuales.
Los sistemas de almacenamiento térmico en sales fundidas actúan como una batería de calor: acumulan energía cuando está disponible (o cuando es más barata) y la entregan al proceso cuando la planta la demanda, manteniendo temperatura y caudal dentro de los límites operativos del equipo.
Cómo funciona un sistema de sales fundidas
Un sistema típico se basa en uno o dos tanques de sales (frío/caliente) conectados a un circuito de proceso:
- El circuito de carga eleva la temperatura de las sales (por ejemplo, mediante calentadores eléctricos, campo solar o intercambio con gases calientes).
- Las sales almacenan energía en forma de calor sensible en un rango de temperatura de trabajo definido.
- El circuito de descarga lleva las sales calientes hacia un intercambiador, donde el calor se transfiere a aceite térmico, agua/vapor o aire de proceso.
- El diseño de tanques, tuberías e intercambiadores se adapta a:
– potencia térmica requerida,
– capacidad de almacenamiento (número de horas de autonomía),
– condiciones de operación de la planta.
Cuándo tiene sentido estudiar sales fundidas
Esta solución encaja especialmente bien cuando:
- El proceso exige temperaturas superiores a 220–250 °C;
- Existe operación prolongada o continua (turnos múltiples, 24/7);
- Se quiere aprovechar generación renovable (FV, termosolar) o ventanas horarias de precio eléctrico competitivo;
- Hay una estrategia clara de reducción de emisiones y sustitución progresiva de combustibles fósiles;
la planta dispone de espacio para ubicar tanques, equipos auxiliares e intercambiadores.
Cuando la mayor parte de la demanda se concentra en baja temperatura, suele ser más adecuado explorar soluciones basadas en agua caliente o termoclinos.
Aplicaciones habituales por sector
Química y petroquímica
Apoyo a reactores, columnas e instalaciones que trabajan con aceite térmico y vapor de media/alta presión.
Refino, biocombustibles y combustibles sintéticos
Integración con hornos y lazos de aceite para reducir consumo de gas o fuel.
Vidrio y cerámica
Apoyo a hornos y sistemas de precalentamiento, suavizando curvas de carga.
Alimentación y bebidas de alta exigencia térmica
Procesos de esterilización, evaporación o secado que demandan vapor sobrecalentado o altas temperaturas
Beneficios clave para tu planta
- Suministro de calor firme y predecible Mantener la temperatura de proceso aunque varíe la generación renovable o la red eléctrica.
- Optimización económica Cargar cuando la energía es más barata o abundante y descargar cuando la necesita el proceso.
- Incremento real de cobertura renovable Mayor porcentaje de calor de proceso cubierto con electricidad renovable o solar térmica.
- Experiencia operativa contrastada Tecnología empleada desde hace años en plantas termosolares, con mucho conocimiento acumulado en diseño, operación y mantenimiento.





